lunes, 25 de junio de 2012

Praga, República Checa



Praga es la capital de la República Checa y de la ensoñadora región de Bohemia. La ciudad, con más de un millón de habitantes, es también conocida como La Ciudad de las Cien Torres o La Ciudad Dorada.


La Casa Danzante de Praga
Visitar Praga es como introducirse en un cuento de hadas en el que infinitas y mágicas torres acogen a pacientes princesas. Las calles parecen creadas para el simple disfrute de los sentidos y las tiendas están decoradas con el mayor mimo imaginable. El marcado ambiente medieval que envuelve la ciudad es capaz de hacer retroceder a sus visitantes hasta tiempos inmemoriales para que nunca olviden un lugar tan especial.

Praga se compone de la unión de cinco antiguas ciudades y está bañada por las aguas del río Moldava. Tradicionalmente ha sido el centro político, cultural y económico de la República Checa. Tiene una ubicación privilegiada en el centro de Europa y está muy bien comunicada con los países vecinos, lo que la convierte en uno de los destinos más visitados del continente.


Tranvía de Praga



Los Inicios de Praga
La historia de Praga se inicia con los Boyos, un pueblo celta de cuyo nombre deriva Bohemia. Ellos fueron los primeros pobladores de la zona donde hoy se ubica Praga. Con el paso del tiempo llegarían los germánicos, los eslavos y los ávaros, pero no es hasta el asentamiento de mercaderes y artesanos alrededor del Castillo de los Přemyslidas (dinastía que unificó las tribus checas del territorio de Bohemia en el siglo X) cuando se puede hablar de la ciudad de Praga, que en el 950 pasó a ser parte del Sacro Imperio Romano.


Plaza de la Ciudad Vieja
En el 1061 el próspero asentamiento de Praga hizo que se convirtiera en residencia de los duques de Bohemia, y Wenceslao I le concedió el derecho de ciudad, naciendo la Ciudad Vieja o Staré Mĕsto. En 1257 los conflictos con la población alemana dieron lugar a que Otaker II fundase la Segunda Ciudad: Ciudad Pequeña, Malá Strana, sólo para alemanes.


Malá Strana

Con Carlos IV de Alemania y I de Bohemia, Praga se convirtió en la capital del Sacro Imperio Romano. Durante su reinado concedió a los nacionalistas checos la Tercera Ciudad: Ciudad Nueva, "Nove Mĕsto", y la unió a las otras con su famoso puente. De esta época (1338) es el Ayuntamiento de la Ciudad Vieja. En 1598 se creo la Cuarta Ciudad: Barrio del Castillo "Hradčany". En 1784 José II unificó las cuatro ciudades.


Torre del Puente Carlos
En cuanto a la gastronomía checa, es notorio que se basa principalmente en la carne de cerdo y, en menor medida, en la de pollo y ternera, aunque también hay recetas con otras carnes. Se puede decir que la República Checa no es el mejor destino para los aficionados al pescado. El plato más típico de Praga es el goulash en sus múltiples variantes. La base es un estofado de carne con vegetales.


Típico Goulash de Praga



Aunque Praga es un museo en sí misma, hay algunas visitas imprescindibles que no pueden perderse. Si quieren entrar gratis en estos y muchos otros lugares, échenle un vistazo a la Tarjeta Prague Card.

Zona Staré Mĕsto (Ciudad Vieja)

Reloj Astronómico: es el reloj medieval más conocido del mundo. Fue construido en 1490 y se encuentra en la Torre del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja.


Reloj Astronómico

Plaza de la Ciudad Vieja: ha sido el centro de la vida pública de la ciudad desde la Edad Media. En ella encontraremos el edificio del Ayuntamiento de la Ciudad Vieja.


Ayuntamiento de la Ciudad Vieja

Puente de Carlos: es el monumento más famoso de Praga y comunica la Ciudad Vieja con Malá Strana. En sus más de 500 metros podremos contemplar 30 estatuas.


Puente Carlos
Clementinum: antigua sede del colegio jesuita y de la universidad, el Clementinum es el segundo complejo arquitectónico más grande de Praga. La visita guiada te transportará a otras épocas.


Clementinum

Zona Malá Strana (Ciudad Pequeña)

Iglesia de San Nicolás: si la Catedral de San Vito es la obra maestra del estilo gótico en Praga, la Iglesia de San Nicolás es el máximo exponente del estilo barroco de la capital checa.


Iglesia de San Nicolás


Zona Hradčany


Castillo de Praga: es considerado la mayor fortaleza medieval del mundo. Ha sido la residencia de los reyes de Bohemia durante muchos años.

Catedral de San Vito: dentro del Castillo encontramos la Catedral de San Vito, la mayor obra gótica de Praga, un monumento construido a lo largo de seis siglos.


El Castillo y San Vito

Callejón del Oro: esta calle corta y estrecha debe su nombre a los orfebres que la habitaron en el siglo XVII y se encuentra en el interior del Castillo. En una de sus casas vivió Franz Kafka.

El Loreto: es uno de los lugares de peregrinación más importantes de la República Checa. En la parte central de su claustro se encuentra una réplica de la Casa de la Virgen María.


Casa de la Virgen María

Monasterio de Strahov: fundado en 1143 por Vladislao II, el Monasterio de Strahov, perteneciente a la orden Mostense, cuenta con una preciosa biblioteca y una importante pinacoteca.


Zona Nove Mĕsto (La Ciudad Nueva)

Plaza de Wenceslao: es el centro de la Ciudad Nueva y es un lugar que ha presenciado muchos de los acontecimientos de la historia reciente de Praga.

Zona Josefov (El Barrio Judío)

Antiguo Cementerio Judío: situado en el barrio judío, este famoso y antiguo cementerio es sorprendente. Se estima que hay más de 100.000 cuerpos enterrados.


Cementerio Judío


Las Seis Sinagogas: uno de los paseos más habituales en Josefov es recorrer las seis sinagogas judías que aún están en pie y conocer la historia de los judíos en Praga.

Campo de Concentración de Terezín: te trasladará a la Segunda Guerra Mundial. Una visita histórica imprescindible.

Después de un viaje de 15 kilómetros desde el aeropuerto hacia el centro de la ciudad - donde nos alojaríamos por dos noches en el Sheraton Prague - y señalando las dos de la tarde, nos fuimos a almorzar a una taberna local llamada Uflleck, donde te sientan en bancas comunes tipo las de la Granja Azul pero acá las compartes con otra gente y son más largas.

Sheraton Prague


No hay carta de menú: comes y bebes lo que te sirven, que se compone de mucha cerveza negra checa muy buena o de orujo de hierbas de nombre impronunciable pero agradable. De comer te ponen unos cuellos de cerdo al horno enormes (700 gramos) con chucrut, goulash con budín de pan (que al igual que en Hungría es el plato nacional), salchichas enormes con ensalada de col y… para de contar, que es un montón de comida para manejar y digerir. ¡Siesta obligada para este festín checo! Precio por persona: 30 euros.


Terraza del U Prince

Esa noche Michelle y yo nos fuimos solos a conocer Praga nocturna, recalando primero en un romántico restaurante con terraza en el Hotel U Prince en Staromestske Namesti 29 o, en buen castellano, frente al famoso reloj al costado de la plaza principal. Allí dimos cuenta de sendos Absolut Mandarín con jugo recién exprimido (es otra historia) más una polenta con hongos salvajes y una ternera arrebozada de campeonato que, de tan grande que era, tuvimos que poner más de la mitad en dos panes para los ‘munchies’ de la madrugada. Precio por dos personas: 50 euros.

Creo que esa noche fue una de las más bonitas que hemos pasado juntos. Fue una mezcla de luz, ciudad y amor, ¡señores! caminando por el puente del Rey Karolo y con final feliz en el Malostranská Beseda ubicado en el 21 de la calle Malostranske o al costado del puente, cerquita no más, donde te sirven el mejor aguardiente de la ciudad.

Malostranská Beseda

Al día siguiente nos fuimos a pasear Praga de día, que es un must. También hicimos un alto en un lindo café que mira el puente y al rio, de nombre Gastro Pštros, para refrescarnos con cerveza y gaseosas, y después almorzar en un restaurante que se llama Zvonice (Campanario) en lo alto de la Torre Jindřišská Vĕž (Torre de Enrique) del siglo XV, en el 1 de Jindřišská Ulice.


Zvonice, el Campanario


El Menú

De picar: dos carpaccio de venado y un parfait de centollo, muy buenos.

De principales: magret de pato con risotto de cebollino e higos frescos, goulash de jabalí intercalado con venado y acompañado de budín, pierna de liebre a la mostaza, lomo de ciervo con pasta corta tipo sptatli… Muy bueno todo, vale la pena por lo histórico del sitio y por su buena comida.

Precio por seis personas: 300 euros.

Pierna de Liebre del Zvonice

Esa noche reservamos la cena en un restaurante con show también medieval (acá todo es medieval), que se llama U Pavouka y que también tiene el sistema All You Can Eat And All You Can Drink!!! De comer nos pasaron un bulgur acompañado de un soufflé mezcla de espinaca y espárragos, de nuevo el gigantesco cuello de cerdo al horno con papas rostizadas, adicionalmente pollo y pato al horno, seguido de goulash de carne con budín y tarta de manzana para endulzarte el final. De beber: toda la cerveza, gaseosas y vino que quieras. Precio por cuatro personas: 180 euros.


U Pavouka a Fuego Vivo


Esa noche repetimos lo de la noche anterior, paseando agarraditos de la mano por las bellísimas callejuelas y plazuelas de la bella Praga.

¡Y nos vamos a Viena!

1 comentario:

  1. Tu blog es una excelente guia de Praga, una ciudad tan bella y que destaca de entre la gran constelación de ciudades a visitar que ofrece Europa. Un saludo y sigue con tu excelente blog!

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